Velas más durables

Por Federico Calabrese / North Sails

 

Las velas están sujetas a muchas y diferentes formas de uso y abuso tanto por parte de la naturaleza como de sus propios dueños. Sin embargo algunas prácticas para su cuidado y limpieza habitual pueden alargar notablemente su vida útil.

 

Las velas tienen muchos enemigos: el desgaste, la radiación UV, la sobrecarga, el calor excesivo, algunos productos químicos... Casi todo lo que le puede pasar cae dentro de estas categorías. No obstante hay algunas tareas que usted puede hacer para que su vela dure más y evitar los factores que acortan su vida útil. 

          NorDac sailcloth is woven with the densest possible fiber content to ensure excellent shape holding and durability.© North Sails1. Compre velas de buena calidad. El componente más importante en una vela es su tejido. En velas de regata esto puede significar la diferencia entre ganar o perder. En velas de crucero, quizá represente lo mismo o aún más. Los tejidos de velas de regata han atravesado una etapa de extraordinaria evolución en los ultimos quince años mientras que los tejidos de crucero han aprovechado esto, tomando las buenas ideas desarrolladas para las velas de regata y adaptándolas para una función diferente. Independientemente de si es una vela de poliéster, de Norlam o de un laminado de Spectra, la calidad y durabilidad de la vela dependerá del tejido con el que está hecha. Las velas construidas con telas bien diseñadas y tejidas van a durar mucho más que aquellas fabricadas con materiales de menor calidad. Por esa razón, las velas más económicas para comprar son casi siempre aquellas que están confeccionadas “con tela buena“. Antes de elegir su próxima vela de crucero, analice detalladamente con qué tela está construida. Los tejidos de baja calidad, pueden ser parecidos y verse como si fueran buenos, el primer día, pero se deterioran rápidamente. Además, tenga en cuenta que la confección es tan importante como la tela: las costuras bien hechas y con hilo resistente a los rayos UV, los refuerzos y fundas de battens bien diseñados, y los balumeros que no se estiren, también afectan la durabilidad de la vela.

2. Lleve un registro de horas de uso. La mejor forma de medir la durabilidad de una vela no es en años desde que se la compró sino en horas de uso. En las velas de regata se lleva un registro de la cantidad de horas de uso para poder medir la vida útil de la forma aerodinámica (cuánto dura el diseño original). Tenga en cuenta que hay una gran diferencia entre la vida útil de la vela (cuando comienza a romperse) y la durabilidad de su forma (cuando pierde su forma original al punto en que es necesario recortarla o cambiarla para tener buena performance). La durabilidad de la forma es siempre menor a la vida útil de la vela.

3. Repase la vela a menudo. Un repaso a fondo de las velas por lo menos una vez al año es una buena regla general, aunque conviene hacerlo después de cada travesía larga o de una jornada accidentada. Busque zonas desgastadas como las costuras, que son las más expuestas. Las velas pueden ser vueltas a coser y en las zonas con mucho desgaste es posible añadir más protección.

© North Sails4. Protéjalas de la exposición solar. La degradación de los rayos UV hará destrozos rápidamente aunque suele llegar en forma desapercibida. El ritmo de la degradación depende del material, del sector de la vela y, evidentemente, del grado de radiación UV. Las diferencias pueden ser importantes. Una vela que se destruiría después de un par de meses en el Ecuador puede durar varios años sin sufrir daños por radiación ultravioleta en aguas con menos luz solar. Pero lo mejor es no arriesgarse. La mayoría de los barcos están más tiempo en su marina que en el mar. Por eso los daños por radiación UV más importantes tienen lugar mientras la vela está enrollada. Las velas de proa enrollables deben ser protegidas del sol directo mediante fundas y la vela mayor con una funda de botavara. Como alternativa se puede elegir elaborar toda la vela o únicamente los últimos paños de la baluma y del pujamen con un tejido resistente a los rayos UV. Otra solución, puede ser aplicar un tejido protector a lo largo de la baluma y el pujamen de la vela de proa enrollable.

5. No descuide el trimado. Así como dejar una vela flameando en una tormenta por media hora puede equivaler hasta 100 horas de navegación normal, usar la vela constantemente con más viento para el que fue diseñada también la envejece mucho más rápidamente. El correcto trimado es sumamente importante; además de mejorar el rendimiento de la vela, disminuir los bandazos y aumentar la velocidad, ayuda a prolongar la vida de las velas. Para ello tenga en cuenta los siguientes aspectos:
 
                  - La posición del carro de genoa. Si el punto de escota está demasiado atrás, la baluma flameará inevitablemente. Este flameo, a la larga, deformará la vela. Si el punto de escota está demasiado hacia proa perturbará el flujo de viento sobre la cara de sotavento de la vela mayor y hará que ésta flamee. Además la tensión añadida a la baluma tendrá como resultado una mayor deformación. 

        - Balumero ajustable. Su finalidad es evitar que la baluma flamee. Como se ha mencionado anteriormente, este flameo puede estropear la forma de la vela y puede producir, como consecuencia, grandes daños en la misma. Los balumeros deben ser fáciles de ajustar ya que dependen de la fuerza del viento y las condiciones. Si tiene dudas, es mejor cazar el balumero un poco de más que un poco de menos. 

        - Tensión de drizas. Si ha tensado la driza de una vela de proa enrollable cuando estaba navegando no olvide aflojarla de nuevo cuando llegue a puerto. A largo plazo el olvido puede significar deformaciones de la vela. 

        - Battens. Si una vela está diseñada para ser utilizada con battens procure que estén bien colocados. En el caso contrario podría perder fácilmente uno o varios battens y la baluma empezaría a flamear. Eso contribuye a aumentar el desgaste y reduce el rendimiento de la vela considerablemente. 

        - Velas enrollables. Al enrollar su vela total o parcialmente para reducir la superficie vélica cuando el viento sube, asegúrese de que los materiales y la construcción son suficientemente fuertes. Si la vela no lleva refuerzos en los puntos más expuestos a lo largo del pujamen y la baluma considere pedirle a su velero que los coloque. 

        - Los lazy jacks. Los cabos que mantienen la botavara horizontal unida al estay popel cuando no se navega así como los cabos de rizo que golpean contra la vela, pueden, a largo plazo, desgastar los hilos de las costuras. Deben ajustarse de manera que no golpeen contra la vela.


6. Mantenga limpias las velas y correctamente estibadas. Los tejidos sintéticos normalmente no se dañan por la suciedad, pero las velas sucias y manchadas a menudo dan la impresión de estar desgastadas. Además, la suciedad actúa como caldo de cultivo del moho, que por sí mismo no ataca la durabilidad de la vela, pero puede provocar olores desagradables si las velas están guardadas en el interior de la cabina. No deje que las velas queden en el estay de proa durante más de una semana, sin ventilar y mojadas, especialmente después de que haya llovido, ya que son grandes las posibilidades de que se vean afectadas por el moho.

7. Controle si hay desgaste y agujeros. A menos que haya arrastrado su vela por el estacionamiento del club, es muy probable que el desgaste y los agujeros hayan sido producidos por algún objeto punzante a bordo del barco. Cuando la vela ya tiene el agujero es fácil encontrar la causa del mismo, pero tiene más sentido redondear o cubrir las superficies puntiagudas. Éstas pueden ser, por ejemplo, las crucetas, los pasamanos, las luces de navegación u otros herrajes del mástil, los mosquetones en las drizas, la sujeción en el mástil para el tangón y las líneas de vida, los herrajes sobre cubierta, los tambuchos, etcétera. Pídale a su fabricante que ponga refuerzos en las zonas de la vela que rocen con estos elementos. Incluso los bordes más redondeados pueden atravesar la vela con el tiempo.

© North Sails8. Realice las reparaciones necesarias antes de que sea tarde. Los pequeños problemas sin repararse se transforman luego en graves. Un matenimiento regular y una revisación completa antes de la temporada ayuda a que las velas duren más tiempo. 
 

Consejos para una correcta limpieza

    © North Sails• Utilice un jabón suave, como un lavavajillas normal. Nunca aplique productos de limpieza que contengan componentes abrasivos. 
    • Elija un cepillo muy blando para aflojar la suciedad de la superficie. Un cepillo duro podría desgastar la vela. 
    • Ponga la vela en remojo durante 12 horas o más para quitar manchas difíciles. De esa manera el producto penetrará en las fibras y aflojará la suciedad. 
    • Utilice agua templada. 
    • Enjuague con abundante agua después de lavar. 
    • En caso de velas enmohecidas póngalas en remojo en una solución de cloro muy diluida, excepto que la vela sea de Kevlar o nailon. Luego de ello el moho morirá y la mancha desaparecerá. Considere que la efectividad del método dependerá de lo incrustado que se encuentre el moho. Aún así desaparecerá con el tiempo reiterando el procedimiento frecuentemente. Nunca mezcle cloro con amoníaco. 
    • Elija un día sin viento para poner a secar la vela.

Ojo con productos químicos

La mayoría de las velas puede soportar los productos químicos más habituales sin perder su efectividad aunque queden manchadas o coloreadas. Existen algunas excepciones a esta regla: 
        • El Kevlar y el nailon no aguantan el cloro. Bajo ninguna circunstancia deben limpiarse o tener el más mínimo contacto con el cloro. Los materiales tendrán mejor aspecto, pero pueden perder fácilmente hasta un 90% de su potencia. 
        • Las velas laminadas no deben limpiarse con acetona u otros disolventes fuertes en grandes cantidades. El pegamento entre los paños puede disolverse debido a la acción de estos productos y de productos químicos derivados del petróleo, tales como la nafta y el gasoil. 
        • El poliéster/Dacron, el Spectra/Dyneema y el Mylar son resistentes a los productos químicos arriba mencionados.

Cómo evitar daños en navegación

Es fácil que la vela sufra importantes desperfectos mientras se navega. La mayoría de los accidentes/daños tienen lugar bajo condiciones extremas de viento/olas. Las razones suelen deberse a que se han tomado rizos y cambiado las velas de manera defectuosa en condiciones poco favorables. Lo mejor es evitar estos accidentes estando preparados. © North Sails 2008
    a) Anticípese. Tome rizos en la vela mayor, cambie la vela de proa y modifique el trimado antes de ser necesario. Si el viento sube, tome las precauciones necesarias antes de que sea demasiado tarde y el barco esté totalmente escorado. 
    b) Compruebe los aspectos más evidentes. Antes de izar la vela de proa, controle que la escota esté bien atada y no se encuentre enredada. 
    c) Mantenga las drizas, la guía de la vela mayor y otros herrajes en buen estado de manera que no tenga ningún problema a la hora de izar la mayor. 
    d) Practique rizar las velas en un día sin viento para que todos sus tripulantes sepan lo que tienen que hacer. Si no es posible realizar una simulación, repase la rutina con instrucciones claras sobre la tarea de cada persona. 
    e) Si las condiciones se vuelven extremas navegue en un rumbo más cómodo mientras se organizan las maniobras adecuadas.