Después se aplicó una segunda lámina de Mylar en la superficie, completando el “Sandwich”. La vela se unío mediante presión de vacío, comprimiendo las dos láminas de Mylar alrededor del Kevlar. Finalmente, se estabilizó el adhesivo mediante la aplicación de calor, en este caso con una simple plancha doméstica. Este tipo de construcción parecía más construcción de barcos que de velas. De hecho, la idea se le ocurrió a Baudet cuando estudiaba a los 17 años en su Suiza natal. Más tarde, él y su amigo Luc, Dubois trajeron la idea a North, y el proyecto se inició. De manera coincidente, en 1980, Eckart Wagner, por entonces presidente de North Sails Surf, había recibido una patente en Alemania para velas moldeadas reforzadas con fibras.
En 1990, J.P. y Luc, produjeron el Génova de J/24. El resultado de la vela en términos de resistencia fue extraordinario. Además, era un 33% más ligera que una vela de J/24 normal. Sin costuras, la vela era realmente homogénea, como el cristal. Para North Sails ése fue el comienzo de las velas moldeadas tridimensionalmente, las 3DL™.
La mayoría de las velas actuales consiguen su forma tridimensional a través de la unión de numerosos paneles con costuras y las denominadas pinzas. Lowell North fue un pionero de este proceso y gran parte del éxito de North Sails se debe a su habilidad para utilizar este método eficazmente.
3DL lleva este proceso al siguiente paso. En lugar de basarse en tejido plano con bordes curvos, las 3DL se moldean en una sola pieza sobre una matriz tridimensional.
Son velas rápidas porque son hasta un 20% más ligeras (en ocasiones más) que una vela convencional, se estiran menos y tienen un rango de viento efectivo más amplio (se necesitan menos velas en el inventario). En las 3DL, cada fibra se utiliza más eficientemente ya que se dispone de manera continua y suave , sin interrupciones ni dobleces, con la misma forma que tendrán con la vela portando.
Actualmente las velas 3DL se construyen en Minden, Nevada, en la mayor y más sofisticada planta de producción de velas del mundo. El film de Mylar se dispone sobre los moldes programables antes de que un sistema controlado por ordenador aplique de una manera precisa las fibras. Recientemente se han construido más moldes en nuestra fábrica de Sri Lanka.
Los moldes se pueden ajustar para dar forma a las velas con curvaturas muy diferentes. Las costuras se limitan a los contornos, puños y piezas adicionales de las velas.
No exageraremos si decimos que North apostó literalmente su futuro a las velas 3DL, debido a la enorme inversión que ha realizado y continúa realizando. Para North Sails y sus clientes, el futuro es ahora.